Aspectos destacados de la declaración:
- Más de un tercio de los adultos y de los niños en EE. UU. padecen obesidad. Las tasas de obesidad son más altas entre niños y adultos de raza negra no hispanos, las familias con bajos ingresos, las personas que viven en áreas rurales y los adultos con educación secundaria o inferior.
- Las investigaciones más recientes indican que los obstáculos para mantener un peso saludable o participar en programas de control del peso incluyen lo siguiente: acceso limitado a alimentos saludables, falta de tiempo para cocinar y realizar actividad física con regularidad, limitaciones económicas, como la falta de seguro de salud, y el estigma con relación al peso corporal.
- De acuerdo con la nueva declaración científica, los programas para la prevención y el tratamiento eficaces de la obesidad incluyen la colaboración entre el Gobierno, los profesionales de la salud, las organizaciones comunitarias y las personas.
Prohibida su divulgación hasta las 4:00 a. m., CT/5:00 a. m., ET del jueves 15 de enero del 2026
DALLAS, 15 de enero del 2026 — Es más probable que los obstáculos para prevenir y tratar la obesidad, como el acceso limitado a alimentos saludables, el tiempo limitado para cocinar y ejercitarse, factores del entorno, el estigma del peso y las limitaciones económicas, afecten a personas de las comunidades con ingresos más bajos, según una nueva declaración científica de la American Heart Association (la Asociación Americana del Corazón) publicada hoy en la revista profesional insignia de la Asociación, Circulation.
En la declaración, “Obstáculos estructurales y socioeconómicos para abordar la obesidad en las comunidades”, se destacan los obstáculos en múltiples niveles de la prevención y el control de la obesidad, con énfasis en los factores sociales de la salud, la cultura social y los sesgos que pueden perpetuar actitudes dañinas en torno al peso corporal y dificultar el éxito de los programas de control del peso.
La obesidad es una afección médica crónica que se caracteriza por el exceso de grasa corporal que se asocia con daños a la salud. Esta afecta a más de un tercio de todas las personas en EE. UU., tanto a niños como a adultos, en todos los niveles socioeconómicos. Si bien los factores genéticos pueden contribuir a la aparición de la obesidad, estudios anteriores han demostrado que la predisposición genética no es el factor principal de las tasas altas de obesidad. Las personas de comunidades con menos ingresos se encuentran desproporcionadamente afectadas por la obesidad y afecciones médicas relacionadas, como presión arterial alta , enfermedades cardiovasculares (sitio web en inglés) y diabetes tipo 2 (sitio web en inglés).
“Las últimas investigaciones indican que las personas con menores ingresos tienen mayor probabilidad de padecer obesidad debido a una combinación de factores que influyen en sus experiencias cotidianas, como factores estresantes socioeconómicos que limitan el acceso a alimentos nutritivos, a la actividad física regular o a un sueño saludable, además de factores culturales que dificultan el acceso a la atención para la obesidad y al mantenimiento de un peso saludable”, comentó Fatima Cody Standford, M.D., M.P.H., M.P.A., M.B.A., FAHA, vicepresidenta del grupo de redacción de declaraciones científicas, profesora adjunta de medicina y pediatría, además de científica médica en medicina de la obesidad en el Massachusetts General Hospital y en la Facultad de Medicina de Harvard, ambos en Boston.
“Debemos reconocer que la obesidad no es una decisión personal. Está altamente influenciada por múltiples factores sociales y del entorno. Este es un componente fundamental para abordar la epidemia de obesidad en EE. UU. y las afecciones médicas relacionadas con la obesidad, incluidas las enfermedades cardiovasculares”, mencionó Stanford.
Prevalencia de la obesidad y factores de riesgo
Existen numerosos factores socioeconómicos que están estrechamente relacionados con la obesidad. El riesgo y la prevalencia de la obesidad son mayores entre los niños y adultos de raza negra no hispanos, familias con bajos ingresos, personas que viven en áreas rurales y adultos con educación secundaria o inferior. Vivir en un vecindario donde es seguro realizar ejercicio al aire libre y poder acceder a alimentos saludables y asequibles se asocia con un menor riesgo de padecer obesidad.
El estilo de vida y los factores del entorno, incluidos los turnos de trabajo, la contaminación acústica y la exposición nocturna a la luz, pueden aumentar este riesgo, ya que interfieren en los ritmos circadianos y afectan la calidad y duración del sueño. En una declaración científica sobre la salud circadiana (sitio web en inglés) de la American Heart Association en el 2025, se destacó que las disrupciones en el reloj interno del cuerpo están muy relacionadas con un aumento del riesgo de padecer obesidad, diabetes tipo 2, presión arterial alta y enfermedades cardiovasculares.
Obstáculos para buscar y acceder a la atención
A pesar de la gran disponibilidad de opciones de tratamiento para la obesidad, incluidos los programas de control del peso enfocados en cambios en el estilo de vida y los medicamentos, como los agonistas del receptor de GLP-1, todavía existen desafíos importantes para tratar la obesidad de manera eficaz.
- El estigma del peso perpetúa actitudes dañinas: investigaciones anteriores demostraron que entre el 20% y el 90% de las personas tienen opiniones negativas y prejuiciosas sobre las personas con sobrepeso, como que la obesidad es una decisión personal de estilo de vida o que es un reflejo de falta de autocontrol. Estas percepciones pueden contribuir a una mala salud mental, así como también a conductas alimentarias poco saludables. Las experiencias estigmatizadoras relacionadas con el peso también pueden aumentar la probabilidad de que las personas eviten buscar atención de salud y apoyo por parte de profesionales de la salud.
- Las personas con obesidad enfrentan desafíos físicos y financieros en el sistema de cuidados de salud: los obstáculos físicos, como equipos médicos o espacios reducidos, a menudo desmotivan a las personas con obesidad de buscar cuidados médicos para ayudarlos a controlar su peso. Otros obstáculos en el acceso a la atención para la obesidad incluyen el costo de los copagos o de otros gastos de bolsillo, las dificultades con los medios de transporte y las limitaciones en la cobertura del seguro médico.
- El tiempo a menudo es un obstáculo que se pasa por alto: el tiempo limitado afecta directamente la capacidad de las personas para participar en programas de prevención y tratamiento de la obesidad. Además, las responsabilidades laborales y como cuidador suelen priorizarse para mantener la estabilidad financiera y del hogar; por lo tanto, se reduce la cantidad de tiempo disponible para sostener conductas de estilo de vida saludable, como preparar comidas saludables en casa y realizar actividad física de manera regular.
Es necesario un enfoque integral
Los tratamientos eficaces para la prevención y el tratamiento de la obesidad incluyen la colaboración entre el Gobierno, los profesionales de la salud, las organizaciones comunitarias y las personas. Las intervenciones basadas en la comunidad, como programas religiosos y culturales, son eficaces y pueden mejorar los resultados en distintas poblaciones. Sin embargo, la declaración señala que las métricas disponibles para evaluar el éxito de las intervenciones, como el índice de masa corporal (IMC), no reflejan adecuadamente la grasa corporal ni la salud general. Será necesario elaborar métricas clínicamente más significativas con el fin de avanzar en los esfuerzos por reducir las tasas de obesidad y promover un peso saludable para las personas de todas las edades.
Además, los profesionales de la salud pueden generar un impacto importante mediante el inicio de conversaciones culturalmente sensibles con los pacientes respecto a sus creencias sobre el peso y la atención. Asimismo, pueden ofrecer derivaciones a recursos locales y entregar atención personalizada para apoyar a los pacientes. Educar a los profesionales de la salud sobre los sesgos también puede ayudar a reducir el estigma del peso en contextos de cuidados de salud.
“Los programas de control del peso más eficaces consideran factores culturales y sociales, y contemplan la participación de actores de distintos niveles de la sociedad que trabajen en conjunto para apoyar a las personas en riesgo de obesidad o que la padecen. Mejorar la asequibilidad de frutas y verduras propias de las dietas culturales, aumentar el acceso a programas de control saludable del peso, fomentar la actividad física y abogar por políticas públicas, como la cobertura de medicamentos para la obesidad, son estrategias claves que podrían tener un gran impacto a nivel social”, expresó Standford.
El grupo voluntario de redacción preparó esta declaración científica en nombre del Consejo de Estilos de Vida y Salud Cardiometabólica; el Consejo de Enfermería Cardiovascular y de Ataques o Derrames Cerebrales; el Consejo de Cardiología Clínica; el Consejo de Calidad de la Atención e Investigación de Resultados de la American Heart Association.
Las declaraciones científicas de la American Heart Association promueven una mayor conciencia sobre los problemas causados por las enfermedades cardiovasculares y los ataques o derrames cerebrales, y ayudan a facilitar las decisiones fundamentadas sobre los cuidados de salud. En las declaraciones científicas, se describe lo que se conoce actualmente sobre un tema y las áreas que necesitan investigación adicional. Si bien en las declaraciones científicas se informa el desarrollo de las pautas, no constituyen recomendaciones de tratamiento. Las pautas de la American Heart Association proporcionan las recomendaciones oficiales de la práctica clínica de la Asociación.
Entre los miembros adicionales del grupo de redacción/coautores de la declaración científica se incluyen Presidenta Stephanie T. Chung, M.B.B.S., FAHA; Josephine Harrington, M.D.; Namratha R. Kandula, M.D., M.P.H.; Kiarri N. Kershaw, Ph.D., M.P.H., FAHA; Morgana Mongraw-Chaffin, Ph.D., M.P.H., FAHA; Foster Osei Baah, Ph.D., R.N.; Angela F. Pfammatter, Ph.D., FAHA; y Michael V. Stanton, Ph.D. Las declaraciones de los autores se encuentran en el artículo.
La Asociación recibe más de un 85% de sus ingresos de fuentes ajenas a empresas. Estas fuentes incluyen contribuciones de personas particulares, fundaciones y patrimonios, así como ganancias por inversiones e ingresos por la venta de nuestros materiales informativos. Las empresas (incluidas las farmacéuticas, los fabricantes de dispositivos y otras compañías) también realizan donaciones a la Asociación. La Asociación tiene políticas estrictas para evitar que las donaciones influyan en el contenido científico y en las posturas de sus políticas. La información financiera general está disponible aquí (sitio web en inglés).
Recursos adicionales:
- Los recursos multimedia disponibles se encuentran en la columna derecha del vínculo de la publicación.
- Comunicado de prensa en inglés
- Después del 15 de enero del 2026, puede consultar el artículo en línea (sitio web en inglés)
- Comunicado de prensa sobre las declaraciones científicas de la American Heart Association: Brechas importantes entre la ciencia de la obesidad y la atención que reciben los pacientes (sitio web en inglés) (mayo del 2024)
- Información de salud de la American Heart Association: Información sobre el peso (sitio web en inglés)
- Información de salud de la American Heart Association: Alimentación saludable
- Información de salud de la American Heart Association: Reducir de peso
- Siga las noticias de la American Heart Association/American Stroke Association (la Asociación Americana del Derrame Cerebral) en X @HeartNews (sitio web en inglés)
- Siga las noticias de la revista médica insignia de la AHA, Circulation @CircAHA (sitio web en inglés)
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Acerca de la American Heart Association
La American Heart Association es una fuerza incansable para un mundo de vidas más largas y saludables. La organización ha sido una fuente líder de información sobre salud durante más de cien años y su objetivo es garantizar la equidad en la salud en todas las comunidades. Con el apoyo de más de 35 millones de voluntarios en todo el mundo, financiamos investigaciones vanguardistas, defendemos la salud pública y proporcionamos recursos fundamentales para salvar y mejorar vidas afectadas por enfermedades cardiovasculares y ataques o derrames cerebrales. Trabajamos incansablemente para hacer avanzar la salud y transformar vidas cada día mediante el impulso de avances y la implementación de soluciones comprobadas en las áreas de ciencia, políticas y cuidados. Comuníquese con nosotros en heart.org (sitio web en inglés), Facebook o X, o llame al 1-800-AHA-USA1.
Journal
Circulation
Article Title
Socioeconomic and Structural Barriers to Addressing Obesity in Communities: A Scientific Statement From the American Heart Association