La rehabilitación cardíaca con ejercicios reduce en más de una cuarta parte el riesgo de infarto y probablemente reduce en un tercio los ingresos hospitalarios, además de seguir siendo beneficiosa a largo plazo, según una nueva revisión Cochrane.
Las pruebas también apuntan a que los nuevos programas de rehabilitación cardíaca en el domicilio y con apoyo digital podrían ser tan efectivos como los servicios tradicionales prestados en centros sanitarios.
La cardiopatía coronaria es la causa más frecuente de muerte a nivel mundial. Puede provocar dolor en el pecho, ataque al corazón (infarto de miocardio) o ictus. La recomendación de programas de rehabilitación cardíaca está muy extendida después de un episodio cardíaco, y el ejercicio se reconoce como un componente básico.
Intervención efectiva y económica
El equipo de investigación, liderado por la Universidad de Glasgow, analizó 107 ensayos controlados aleatorizados con 26 886 personas con cardiopatía coronaria. La mayoría de los participantes habían sufrido un ataque al corazón, habían pasado por operaciones cardiovasculares o habían presentado algún tipo de dolor en el pecho. Las mujeres estuvieron subrepresentadas, y representaron solo el 17% de los participantes a pesar de estar incluidas en la mayoría de los estudios.
Los resultados globales muestran que, en comparación con ningún programa, la rehabilitación cardíaca con ejercicios reduce el riesgo de infarto en un 28%, reduce los ingresos hospitalarios por todas las causas en un 35% y es probable que reduzca las muertes.
Los participantes también comunicaron una mejor capacidad física, salud general, vitalidad, actividad social y bienestar mental. Estos beneficios se observaron en varias medidas validadas de calidad de vida.
«Nuestra revisión muestra que la rehabilitación cardíaca con ejercicios puede reducir el riesgo de infarto e ingreso hospitalario a la vez que ayuda a las personas a volver a una vida más sana y activa», afirma Grace Dibben, autora principal de la Universidad de Glasgow.
«Muchas personas pierden seguridad en sí mismas tras un infarto o una operación cardíaca y les preocupa que la actividad física pueda ser peligrosa», añade. «El ejercicio prescrito de forma adecuada no solo es seguro para la mayoría de los pacientes, sino que puede tener una función vital en la recuperación y en la salud a largo plazo».
Crece la evidencia de modelos de rehabilitación modernos
Esta nueva actualización incluyó 22 nuevos ensayos con algo menos de 3500 participantes, que aportaron datos más recientes a los resultados finales. Los estudios más recientes incluyeron participantes de países de ingresos bajos y medios y evaluaron programas de rehabilitación cardíaca domiciliarios y digitales.
«Esta revisión confirma que el ejercicio es una gran herramienta para mejorar la salud global de personas con cardiopatía coronaria», dice el profesor Rod Taylor, autor sénior de la Universidad de Glasgow. «Al añadir nuevos estudios en la actualización, hemos podido ver que los programas digitales funcionan igual de bien que los programas presenciales, lo cual es un punto de inflexión. Estos enfoques pueden ayudarnos a llegar a personas que no pueden acudir a los servicios tradicionales prestados en los centros sanitarios».
Varios estudios de esta actualización se llevaron a cabo en países de rentas bajas y medias, y examinaron distintos tipos de ejercicios en los diferentes países, por ejemplo, yoga en la India y tai chi en China. Los autores sugieren que esto no solo mejora la relevancia de la base de pruebas, sino que algunas poblaciones pueden considerar que la rehabilitación construida alrededor de formas de ejercicio tradicionales y culturales es más atractiva que la rehabilitación convencional con máquinas.
Baja aceptación a pesar de los beneficios respaldados por la evidencia
A pesar de la sólida evidencia que apoya la rehabilitación cardíaca, su uso sigue siendo un reto para muchos sistemas de salud. Varias guías, incluida la NICE de Reino Unido, reconocen que la rehabilitación cardíaca es un componente clave tras un episodio cardíaco. No obstante, sigue estando ampliamente infrautilizada con bajas tasas de participación, en general. Según el informe National Audit of Cardiac Rehabilitation (NACR) de 2025, el uso de la rehabilitación cardíaca en pacientes con síndrome coronario agudo fue del 44,5 % en Inglaterra y del 71,3 % en Gales.
Los autores explican que muchos pacientes se enfrentan a barreras para acceder a los programas tradicionales impartidos en hospitales, como compromisos laborales, problemas de transporte y responsabilidades de cuidados. Esto puede tener un efecto desproporcionado en grupos como mujeres, adultos mayores y comunidades desfavorecidas.
«La rehabilitación cardíaca con ejercicios es una intervención barata y coste-efectiva, pero actualmente está infrafinanciada y no se considera una prioridad», explica Dibben. «Queremos que esta opción esté disponible para todas las personas. Esta nueva investigación muestra que ni siquiera es necesario desplazarse al centro de rehabilitación, puedes participar desde casa y aún así experimentar los beneficios».
Journal
Cochrane Database of Systematic Reviews
Method of Research
Systematic review
Subject of Research
People
Article Title
Exercise-based cardiac rehabilitation for coronary heart disease
Article Publication Date
17-Sep-2026
COI Statement
NO declares declares involvement in conducting a study eligible for inclusion in the review (Oldridge 1991). He did not make study eligibility decisions about, extract data from, or perform risk of bias or GRADE assessments for this study. DRT declares involvement in conducting a study eligible for inclusion in the review (Wang 2012). He did not makestudy eligibility decisions about, extract data from, or perform risk of bias or GRADE assessments for this study. A-DZ declares work as a health professional/advisor for the Danish Heart Foundation, Ministry of Health andNational Board of Health. She declares involvement in conducting a study eligible for inclusion in the review (Uddin2020; Zwisler 2008). She did not make study eligibility decisions about, extract data from, or perform risk of bias orGRADE assessments for this study. RST declares involvement in conducting a study eligible for inclusion in the review (Uddin 2020). He did not make study eligibility decisions about, extract data from, or perform risk of bias or GRADE assessments for this study.