Las aguas contaminadas del río Tijuana no solo contaminan las playas del sur de California, también liberan gases tóxicos y aerosoles que se desplazan mucho más allá de las orillas del río, amenazando la salud de las comunidades cercanas, según un nuevo estudio. El valle del río Tijuana, a caballo entre la frontera de Estados Unidos y México, se enfrenta a una grave crisis de contaminación que se agrava a medida que las aguas residuales sin tratar, los residuos industriales y la escorrentía tóxica fluyen hacia el Pacífico, provocando prolongados cierres de playas y persistentes riesgos para la salud medioambiental. Aunque la mayor parte de la preocupación se ha centrado en el contacto directo con el agua contaminada, cada vez hay más pruebas que demuestran que los contaminantes pueden aerosolizarse, pasar a ser aerotransportados y dispersarse mucho más allá de las orillas del río. Esta vía pasada por alto significa que las comunidades pueden enfrentarse a una mayor exposición por inhalación que por contacto directo con el agua contaminada. Dado que más de la mitad de la población mundial vive cerca de cursos de agua, comprender el impacto de la contaminación del agua en la calidad del aire es una prioridad de salud pública urgente pero poco estudiada.
Basándose en investigaciones anteriores que rastrearon bacterias y contaminantes químicos en el aire cerca de la desembocadura del río Tijuana en San Diego, California, y guiados por los informes de la comunidad sobre malos olores y síntomas de salud de quienes viven cerca del río, Benjamin Rico y sus colegas identificaron un tramo turbulento del río como un probable punto caliente de emisiones de gases y aerosoles. Esto llevó a los autores a utilizar un laboratorio móvil de calidad del aire para medir el sulfuro de hidrógeno (H2S) –un gas tóxico producido por la descomposición de las aguas residuales– como trazador aéreo de la contaminación del agua. Los investigadores descubrieron que los caudales récord de la estación seca de 2024 provocaron un aumento significativo de las emisiones de H₂S, con picos nocturnos que alcanzaron las 4.500 partes por mil millones (ppb), miles de veces por encima de los niveles urbanos típicos (<1 ppb). Según Rico y sus colaboradores, estos hallazgos ponen de relieve el impacto que las porciones turbulentas de los ríos contaminados tienen en la calidad del aire regional. Dado que los modelos de calidad del aire existentes omiten las emisiones de los ríos y estuarios contaminados, incorporar estas vías es fundamental para predecir con precisión los impactos sobre la salud, abordar los riesgos de inhalación y orientar la mitigación. Además, las altísimas concentraciones de H2S confirmaron la validez de observaciones comunitarias desestimadas durante mucho tiempo, poniendo de relieve la carga desproporcionada que soportan las comunidades marginadas. "La vigilancia sostenida, los esfuerzos transfronterizos coordinados y el liderazgo de las autoridades federales, estatales y locales son cruciales para proporcionar finalmente la protección y la justicia negadas durante tanto tiempo a las comunidades afectadas por esta crisis medioambiental y de salud pública en curso", escriben Rico y sus colegas.
Journal
Science
Article Title
Heavily polluted Tijuana River drives regional air quality crisis
Article Publication Date
28-Aug-2025