Investigadores del ICFO han establecido un nuevo récord al generar el pulso de rayos X blandos más corto hasta la fecha, de tan solo 19,2 attosegundos. Se trata del destello de luz más rápido, incluso más veloz que la unidad atómica de tiempo (24,2 attosegundos), que corresponde al tiempo que tarda un electrón en completar una órbita alrededor del átomo de hidrógeno: el “año atómico”. Esto permite capturar cómo se comporta e interactúa la materia a escalas atómicas y subatómicas con una resolución temporal sin precedentes.