En un estudio publicado hoy en Nature, un equipo de la Universidad de Pittsburgh descubrió que comer crea un estado metabólico temporal que influye en el funcionamiento de las células T, células inmunitarias que ayudan al organismo a detectar y combatir infecciones y enfermedades, incluido el cáncer. En experimentos realizados en ratones y en humanos, las células T recolectadas después de una comida mostraron ventajas metabólicas y funcionales frente a aquellas recolectadas tras un ayuno. Los hallazgos sugieren que comer puede tener un efecto duradero en la forma en que las células inmunitarias responden cuando se activan, un factor que podría ser relevante para las inmunoterapias basadas en células T, como la terapia con células CAR‑T, así como para la respuesta frente a infecciones.