Aunque el cáncer es una causa común de muerte en los gatos domésticos, se sabe poco sobre la variedad de genes cancerígenos en los tumores felinos y cómo esta variación podría compararse con el oncogenoma en las personas. En esta ocasión, Bailey Francis y sus colaboradores han secuenciado los genes cancerígenos en 493 muestras de 13 tipos diferentes de cáncer felino y los han comparado con tejido sano de control, obteniendo una imagen más clara del oncogenoma felino y comparando los genes con mutaciones cancerígenas conocidas en humanos. Bajo el enfoque de «Una sola medicina», en el que las comparaciones entre especies ayudan tanto a la medicina humana como a la animal, los investigadores sugieren varias direcciones de investigación futuras basadas en sus hallazgos. Por ejemplo, el oncogenoma felino puede utilizarse para identificar y probar mutaciones potencialmente aplicables a los tratamientos veterinarios contra el cáncer, pero también puede ofrecer conocimientos que podrían mejorar la medicina oncológica humana. Los gatos domésticos comparten el mismo entorno y, a menudo, comparten comorbilidades no cancerosas, como la diabetes, con sus compañeros humanos, lo que los convierte en un recurso importante, pero infrautilizado, para la investigación de tumores. En su comparación de casi 1000 genes cancerígenos humanos con sus versiones felinas, Francis y su equipo muestran que hay algunos oncogenes igualmente prevalentes en ambas especies, como TP53. Los investigadores también identificaron genes que provocan cáncer, genes que predisponen a tumores y algunas pruebas de secuencias virales en el oncogenoma felino.