Un nuevo estudio, publicado en la prestigiosa revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), desafía nuestra tendencia humana natural a pensar que todo empeorará después de una crisis. El estudio presenta evidencia empírica convincente de que es posible romper el vínculo entre las crisis y la inseguridad alimentaria. El elemento clave para ello es la RESILIENCIA. En términos sencillos, la resiliencia significa la capacidad de las personas, las comunidades, los ecosistemas (y los sistemas alimentarios en este estudio en particular) para resistir las perturbaciones y seguir funcionando a pesar de los desastres y las crisis.